Lauren Allison de la organización Mountain Care Services dirige los ejercicios matutinos el lunes en Buncombe Adult Day en Asheville. Foto cortesía de Mountain Care Services.

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Traducción por Aarón Sánchez-Guerra

Durante dos años, Elizabeth Williams ha visto a sus empleados trabajar hasta sus límites.

Como una organización sin fines de lucro que atiende a adultos de la tercera edad, MountainCare Services, con sede en Asheville, tiene la tarea de padecer la pandemia mientras trabaja con la población más gravemente afectada por el virus. 

“El impacto de COVID es agotador para nosotros”, dijo Williams, directora ejecutiva de MountainCare.

“Necesitamos responder y tomar decisiones con información nueva constantemente, decisiones que están impulsadas por tantas variables cambiantes, decisiones que afectarán la seguridad del personal y de las personas a las que servimos, decisiones que determinarán la supervivencia financiera de nuestra agencia.”

Cada una de estas variables pesó sobre los miembros del personal de MountainCare mientras continuaban su trabajo durante la pandemia. Williams descubrió que podía usar el dinero de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense de 2021, o ARPA por sus siglas en inglés. Ya que esos fondos pudieran aumentar el salario de su personal, ella aprovechó la oportunidad. 

Resulta que el proceso de acceder a los fondos de ARPA ha sido igual de complicado como el resto de la pandemia. 

“Ha sido muy interesante desde la perspectiva de las organizaciones sin fines de lucro”, dijo Williams. 

“Todas las diferentes aplicaciones, diferentes requisitos, diferentes interpretaciones lo están haciendo muy difícil”.

Las organizaciones sin fines de lucro califican para la financiación de ARPA. Sin embargo, a diferencia de los gobiernos estatales y locales, no pueden recibir el dinero directamente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

En cambio, esas organizaciones pueden acceder al dinero de ayuda federal a través de sus gobiernos locales o programas que reciben asignaciones de ARPA del estado.  

Los gobiernos locales tienen dos opciones para determinar cómo las organizaciones sin fines de lucro del área reciben los fondos de ARPA, señaló David Heinen, vicepresidente de políticas públicas y defensa del Centro para Organizaciones sin Fines de Lucro de Carolina del Norte.

Pueden asignar dinero directamente a las organizaciones en sus presupuestos del año fiscal o pedir que las organizaciones soliciten para los fondos. 

“El Plan de Rescate Estadounidense realmente les da a los gobiernos locales mucha discreción sobre cómo asignar sus fondos y qué criterios se establecen”, dijo Heinen. 

“Un condado o ciudad podría abrirlo a cualquier organización sin fines de lucro, o podría decir que solo puede obtenerlo si la organización brinda servicios de cuidado infantil o asistencia alimentaria”.

Muchos gobiernos, incluidos los de la ciudad de Hendersonville y los condados de Buncombe y Transylvania, donde MountainCare buscó financiamiento, pidieron solicitudes para los fondos, pero eso ha presentado obstáculos. 

Las reglas turbias

“Al inicio les pedimos a las organizaciones sin fines de lucro que entreguen una solicitud de subvención, pero a medida que las reglas para el uso de los fondos se volvieron más turbias, las suspendimos”, dijo la alcaldesa de Hendersonville, Barbara Volk. “Ahora que las reglas están finalizadas, estamos pidiendo a los interesados ​​​​que vuelvan a enviar una solicitud”.

Según Volk, la “turbidez” se debió principalmente a que el Departamento del Tesoro esperó hasta el 6 de enero para publicar la regla final de ARPA, que describe exactamente cómo se puede usar el dinero dentro de los cuatro usos aprobados: la respuesta y adaptación al COVID-19; la pérdida de ingresos; bonificaciones; o infraestructura. 

Antes del 6 de enero, los gobiernos estaban siguiendo una regla final provisional, que aportaba menos detalles sobre los usos elegibles. 

“No estábamos seguros de cuántos de estos iban a estar en la versión final-final, por lo que no queríamos hacer asignaciones cuando las reglas pudieran cambiar”, dijo Volk. 

La regla final ofreció más flexibilidad para los grupos que usan fondos ARPA al ampliar los criterios para proyectos aceptables. La regla también otorgó más poder para determinar la pérdida de ingresos en lugar de seguir una fórmula federal. 

Ahora que se ha publicado la regla final, Volk dijo que la ciudad de Hendersonville está pidiendo a las organizaciones que vuelvan a presentar sus solicitudes paras fondos ARPA, incluida la solicitud de $30,000 de MountainCare.

Otros gobiernos no esperaron la regla final. Los condados de Transylvania y Buncombe comenzaron a recibir solicitudes para los fondos el verano pasado. 

Organizaciones sin fines de lucro con necesidad

Según Rachael Nygaard, directora de asociaciones estratégicas del condado de Buncombe, aproximadamente 150 organizaciones solicitaron financiamiento y el condado otorgó más de $23 millones para financiar 26 proyectos con el primer tramo de fondos ARPA, que fue de aproximadamente $25 millones. 

La mayoría de las organizaciones que recibieron fondos a través del condado de Buncombe están utilizando el dinero para ayudar a las comunidades afectadas desproporcionadamente por la pandemia.  Sus proyectos incluyen programas para ampliar las viviendas asequibles y la educación preescolar, según la página informativa ARPA del condado.

Si no se aprobaron las solicitudes de financiamiento con el primer lote de dinero ARPA de Buncombe, como la solicitud de MountainCare de $118,000, probablemente se debió a que las organizaciones podrían recibir el dinero en otro lugar, señaló Nygaard. 

“Hay una variedad compleja de oportunidades de financiación que existen en este momento, y se tiene que considerar que coincidan los proyectos correctos para hacer el mejor uso de los fondos”, dijo. 

Muchas organizaciones sin fines de lucro pueden recibir los fondos a través de entidades programadas para recibir dinero de ARPA directamente del estado, como la Asociación de Consejos Regionales de Gobierno en Carolina del Norte (NCRCOG, por sus siglas en inglés.)

La organización de varios municipios, el Consejo Regional de Land of Sky (LOSRC, por sus siglas en inglés) en el oeste de Carolina del Norte, al que el estado asignó más de $150 millones en fondos ARPA, aceptó solicitudes de organizaciones sin fines de lucro para esos fondos.

“Nuestros (fondos ARPA) son realmente para ayudar a nuestros gobiernos locales a administrar y supervisar los fondos”, dijo Nathan Ramsey, director ejecutivo de Land of Sky.

MountainCare solicitó financiamiento a través del programa para el envejecimiento de Land of Sky. Según el resumen de financiamiento de ARPA de la agencia presentado a la División de Servicios para Adultos y Envejecimiento de Carolina del Norte (NCDAAS, por sus siglas en inglés), podría recibir más de $58,000. 

El complicado afán de obtener dinero de ARPA ha dejado exhaustos a líderes de grupos sin fines de lucro como Williams. 

Meses después de presentar solicitudes de dinero para aumentar el salario de los empleados y compensar la pérdida de ingresos de la organización, MountainCare no ha obtenido ninguno de esos fondos federales. 

MountainCare solicitó $96,000 del condado de Transylvania. La ciudad de Hendersonville y Land of Sky no han dicho definitivamente si la organización recibirá los fondos, y el condado de Buncombe rechazó su solicitud.

Tener un flujo de ingresos tan grande en el aire ha afectado la capacidad de esta organización sin fines de lucro no solo para recuperarse de la pandemia sino también para funcionar y crecer. 

“De hecho, necesito contratar a nuevas personas para que volvamos a los números previos a la pandemia, pero ¿puedo ofrecer a los empleados nuevos un salario mejor?” Williams dijo. 

“Es la mayor prioridad, porque si no tengo personal que pueda mantener, no podemos operar adecuadamente.”

Shelby Harris

Shelby Harris a Carolina Public Press staff writer, based in Asheville. Email her at sharris@carolinapublicpress.org to contact her.